a) Aprovecho todo el tiempo libre que tendré para dar un repaso general de los principales aportes de Sigmund Freud a la psicología, elaboro un análisis comparativo de los distintos enfoques de la psicología clínica con sus respectivas ventajas y desventajas, y de paso construyo una maqueta a escala del CUCS, que posteriormente podría utilizar en alguna exposición cuando regrese a la escuela.
b) Me preparo bien ante la situación actual, consigo cubrebocas, profilácticos, retrovirales, desenfriol-D, mascaras de gas, una enfermera, hago una limpieza exhaustiva de mi casa para después encerrarme en ella, y asesino (de lejitos) a todo aquel que se atreva a estornudar y/o presentar cualquier síntoma que sea sospechoso de influenza.
c) Me voy en busca de la olla con monedas de oro al final del arcoiris.
d) Convoco a una reunión especial a donde invitare a la loooca looca, al chafa, a la pájara peggy, al superdotado, y demás personalidades chafas del CUCS, nomás por mis webos.
e) Aprovecho todo el tiempo libre que tendré para preparar un rico pastel, y regalárselo a mi amigo Sergio, que es tan buen muchacho.
f) Me pongo a gañanear.
g) Me relajo, me pongo cómodo en mi asiento, y hasta subo los pies al asiento de enfrente para mayor comodidad.
h) Me hago bolita hasta que pasen todos los inconvenientes como la influenza, la crisis y los temblores.
i) Decido que la influenza me hace lo que el viento a Juárez, y me voy un buen día a un lugar con alberca, para nadar un rato, comer hamburguesas y convivir con los amigos.
Estas son solo algunas de las tantas posibles reacciones que pudieras tener ante una situación fuera de tu control, y como ya se imaginaran, afectan de maneras muy distintas a nuestras vidas, y hablan mucho de que clase de persona eres, por ejemplo:
Si elegiste la opción “A”, eres una de mis amigas ñoñas, ya que ningún otro ser en este planeta elegiría esa opción, ni por error. Si elegiste la opción “B”, eres Ana o Andrés, quienes se toman muy en serio el asunto ese de la influenza, y no los culpo… si yo fuera poquito mas responsable actuaría de manera similar a ellos. Si elegiste la opción “C”, eres débil mental, y aun no te has dado cuenta de que eso del oro al final del arcoiris es un mito, como también son mitos Santa Claus, el ratón de los dientes, y las amigas de Itzel. Si elegiste la opción “D”, eres un peligro para la humanidad, enfermo mental, ojala te mueras y pronto, antes de que lleves a cabo tus planes malditos, como si no tuviéramos suficiente con la influenza… Si elegiste la opción “E”, eres la mejor! o el mejor, aunque no creo que esta opción la elija un hombre… ahora que lo pienso no creo que NADIE, hombre o mujer, elija esta opción, pero ps tenia que ponerla, no pierdo nada y podría ganar un rico pastel. Si elegiste la opción “F”, eres mi cuate, pues seguramente eso haría yo, de no ser porque la mayor parte de este tiempo libre lo paso en mi casa, y ps no podría gañanear mas que a mis hermanas, y eso no esta chido. Si elegiste la opción “G”, eres un ALBAÑIL!! (saludos a mi buen amigo Adrián). Si elegiste la opción “H” eres imbecil ! hacerte bolita no te va a proteger ni poquito contra un temblor, ni contra la influenza y mucho menos contra la crisis; yo que tu, consultaba a mi neurólogo. Ahora que si además de hacerte bolita, te despides de Memo y te vas rodando a toda velocidad, entonces eres la amiga-armadillo de Memo. Si elegiste la opción “I”, eres del tipo de personas que elegiría la opción “I”. Bueno, ya en serio, me da gusto, pues aunque probablemente no sea la opción mas coherente, es lo que yo elegí, y me pase un rato muy agradable. Y si por elegir esta opción nos morimos de influenza, ps nos moriremos todos juntos jaja, no me iré solito al otro lado.
Ya por ultimo, solo me queda decirles que aunque en este escrito no aborde el tema con mucha seriedad, de verdad es un principio muy interesante, y desde mi punto de vista, muy valido. Así que cada uno de ustedes piénselo, y tomen en cuenta ese principio… posiblemente les ayude a vivir mejor.